Cuentos en familia · Guía 05
Convierte un recuerdo familiar en un cuento para dormir
Un paseo, una manopla perdida o un bizcocho que salió torcido pueden convertirse en el cuento de esta noche. Elige un momento sencillo y empieza con las preguntas y el ejemplo completo que encontrarás aquí.
La respuesta corta
Conserva un detalle real. Añade una pequeña aventura.
Elige un recuerdo, dale al protagonista algo que hacer, añade un obstáculo sencillo y lleva el cuento hasta un final claro. Escribe primero cinco frases. Incorpora un poco de diálogo y una sorpresa inventada: ya tienes una historia para leer en voz alta.
¿Qué recuerdo familiar puede convertirse en un cuento?
Elige una escena que puedas imaginar con claridad: el charco junto a la verja, una mesa de cocina cubierta de harina o un viaje en autobús con los abuelos. Cuesta meter unas vacaciones enteras en un cuento corto. En cambio, la tarde en que rescatasteis un sombrero de un seto ya te da un lugar, un problema y un final.
Escoge un recuerdo que las personas implicadas quieran revivir. Pregunta antes de usar una historia personal de otro adulto, sobre todo si piensas compartirla fuera de la familia. Deja fuera las anécdotas que avergüencen a tu hijo si no le gusta escucharlas. Basta un detalle cotidiano y agradable para empezar.
PBS KIDS for Parents propone una actividad de Fred Rogers Productions relacionada con esta idea: hacer un libro a mano a partir de un recuerdo familiar. Ver la actividad del libro de recuerdos familiares.
Pide a un abuelo o una abuela que te cuente un recuerdo. Una fotografía o un objeto conocido pueden servir para empezar la conversación.
Primero, unas notas
Ocho preguntas para encontrar tu cuento
Si te preguntas cómo inventar un cuento para niños, usa estas preguntas para conversar o respóndelas por tu cuenta. Bastan unas palabras por pregunta. Tu hijo puede elegir un detalle sin tener que ayudar a escribir toda la historia.
¿Dónde estábamos?
Elige un lugar y un momento: junto a la verja del jardín después de llover, en vez de todo lo que pasó el domingo.
¿Qué pequeño detalle recordamos?
Escoge algo que pudieras ver, oír, tocar u oler: una hoja amarilla, unas botas que chirriaban o el olor a pan recién hecho.
¿Quién protagonizará el cuento?
Puede ser tu hijo, un niño inventado, un animal o el propio objeto. Deja la acción principal en manos de un solo personaje.
¿Qué quiere ese personaje?
Elige un deseo sencillo: echar un barco al agua, encontrar una manopla o llevar una tarta a casa. Así el cuento tendrá un rumbo.
¿Qué se lo impide?
Prueba con un pequeño obstáculo: una piedrecita bloquea el barco o la bolsa no se cierra. Un cuento para dormir no necesita peligros que den miedo.
¿Quién o qué podría ayudar?
Un familiar, una brisa o un gorrión que habla pueden aportar una idea. Este es un buen momento para añadir un elemento imaginario.
¿Qué intenta hacer el personaje?
Elige una acción que quien escucha pueda imaginar. El niño aparta una ramita, sigue un sonido o encuentra un pasajero que pesa menos.
¿Dónde termina la aventura?
Dale al cuento un lugar donde descansar: el barco llega a puerto, la manopla encuentra a su pareja o todos vuelven a casa.
Convierte tus respuestas en cinco frases
Copia este esquema en un papel y rellena los corchetes. Tendrás un principio, una parte central y un final antes de pulir las palabras.
- 1. Un comienzo conocido
- Un [día], [personaje] estaba en [lugar], donde [detalle del recuerdo].
- 2. Un deseo
- [Personaje] quería [objetivo sencillo].
- 3. Un problema
- Pero [obstáculo] le impidió seguir con su plan.
- 4. Un intento
- Con la ayuda de [ayudante], [personaje] intentó [acción].
- 5. Un lugar donde descansar
- Al final, [resultado], y [personaje] [última acción tranquila].
Lee las frases en orden. Si la acción se entiende, añade una línea de diálogo y un detalle que te guste. Si el cuento se dispersa, quita un personaje o un segundo problema. Ten presente el final mientras amplías la parte central.
Un cuento original para leer en voz alta
El barquito de hoja
Este ejemplo inventado parte de una escena familiar cotidiana: una niña y su padre hacen navegar una hoja en un charco. El gorrión que habla y la nube pasajera aportan la fantasía.
El domingo, Mina y papá encontraron una hoja amarilla con forma de barquito. La pusieron en un charco junto a la verja del jardín.
—¿Adónde irá? —preguntó papá.
—Al mar —dijo Mina. Pero la hoja chocó contra una piedrecita y se paró.
Un gorrión se posó cerca y pió: «Yo conozco el camino al mar. Pero primero tenéis que llevar algo que merezca la pena».
Mina rebuscó en sus bolsillos. Encontró un botón, una piedra lisa y un trozo de cuerda. Todo pesaba demasiado.
Entonces vio una nube reflejada en el charco y le preguntó a la hoja: «¿Podrías llevarla a ella?».
La hoja se meció suavemente. La nube se acomodó en su centro amarillo, blanda y blanca.
Una brisa empujó el barquito y lo ayudó a pasar la piedrecita. Navegó alrededor de la bota de papá y entre dos islas de barro. Mina caminaba a su lado, señalando cada lugar nuevo.
En el otro extremo del charco, la hoja llegó a una orilla de hierba.
—Esto no es el mar —dijo Mina.
—No —respondió papá—. Pero mira quiénes han venido con nosotros.
La nube seguía flotando sobre sus cabezas. El gorrión esperaba en la verja. Y el barquito los había llevado de viaje por una tarde entera.
Mina sacó la hoja del agua y la dejó sobre una piedra plana.
—Tu puerto —le dijo.
Después entró en casa con papá. Dejó las botas junto a la puerta y se acercó a la ventana para mirar una última vez.
El barco amarillo parecía muy pequeño, y el cielo que tenía encima parecía inmenso.
Haz que el cuento sea de vuestra familia
Conserva el detalle que os pertenece
Cambia la verja del jardín por vuestra calle, a papá por otro adulto cercano o la hoja amarilla por una marrón y enrollada. Conserva una palabra especial de vuestra familia. Esas pequeñas elecciones hacen que el cuento sea vuestro sin añadir toda la historia familiar.
Cuenta dónde empieza la fantasía
Puedes decir: «Ese día sí que hicimos navegar una hoja. Lo que dijo el gorrión me lo he inventado». Si también quieres guardar un recuerdo fiel, anota aparte el lugar, las personas y lo que ocurrió. Así el cuento podrá cambiar sin sustituir el relato de lo que pasó.
Adapta la extensión a quien escucha
Para una versión más corta, conserva la hoja, la piedrecita y el puerto; omite la búsqueda en los bolsillos. Si tu hijo quiere participar, puede ponerle nombre al barco o proponer un pasajero. Quédate con su idea favorita, pero deja que se limite a escuchar si lo prefiere.
Léelo en voz alta y después decide si quieres grabarlo
Termina el texto antes de abrir la grabadora. Di los nombres en voz alta, divide las frases en las que tropieces y comprueba que se entiende quién habla. Lee también el final: debe cerrar la aventura, sin plantear otro problema.
Para conservar tu lectura tal como la haces, graba el cuento entero con el móvil. Así guardarás tus pausas, tu risa y tu pronunciación. Nuestra guía explica cómo hacer una breve prueba de sonido y guardar el archivo final: cómo grabar un cuento para dormir.
También puedes dejar el texto preparado para otra noche. No hace falta escribir, ensayar y grabar a la hora de acostarse. Para esta noche, prueba las opciones de nuestra guía para padres y madres que están demasiado cansados para leer.
En preparación · iOS y Android
Tu texto terminado, listo para escucharlo
Estamos desarrollando Sleep2Story para convertir el texto completo que aporta un adulto en una narración sintética, a partir de una muestra de voz de un familiar adulto que haya dado su consentimiento. La aplicación prevista incluye una biblioteca personal de cuentos y un reproductor. No escribe el cuento ni conserva la lectura original de ese adulto.
La aplicación sigue en preparación para su lanzamiento. La narración está prevista en inglés y ruso; que la web esté en otros idiomas no significa que la aplicación pueda narrar en ellos. Ya puedes escribir, leer y grabar tu cuento familiar con la grabadora del móvil.
Descubre cómo funciona Sleep2Story
Preguntas de las familias
Preguntas sobre cómo convertir recuerdos en cuentos
¿Todos los detalles tienen que ser reales?
No. Cuéntale a tu hijo qué parte recuerdas y cuál has inventado. Si también quieres conservar lo que ocurrió, guarda las notas de los hechos por separado del cuento.
¿Podemos inventar al protagonista?
Sí. Un zorro, un barco de juguete o un niño inventado pueden ocupar el lugar de una persona real. Conserva un detalle conocido para que el cuento siga unido al recuerdo.
¿Y si mi hijo no quiere participar?
Escríbelo tú y ofréceselo como un cuento para escuchar. Tu hijo puede escuchar, elegir un nombre más adelante o pedir otra historia. Participar es opcional.
¿Cuánto debe durar nuestro cuento familiar?
Empieza con la versión de cinco frases y léela en voz alta. Añade detalles si a los dos os apetece seguir. Elige un final al que puedas llegar sin prisas; no hay un tiempo de lectura obligatorio.
¿Sleep2Story escribe el cuento por mí?
No. El adulto aporta el texto completo. Sleep2Story se está preparando para generar una narración en inglés o ruso a partir de ese texto y de una muestra de voz de un adulto que haya dado su consentimiento. Todavía no está disponible en las tiendas de aplicaciones.
Cuando tengas el cuento listo
Fuente y nota editorial
La actividad de PBS propone hacer un libro a partir de recuerdos familiares. Las ocho preguntas, el esquema de cinco frases y El barquito de hoja son material editorial original de Sleep2Story. El ejemplo es ficticio, no el testimonio de una familia; la fuente no evalúa Sleep2Story.